Calculadora de alquiler frente a compra

Calculadora de alquiler frente a compra

Compara alquilar y comprar durante varios años considerando el patrimonio de la vivienda, los gastos de transacción y la inversión de las diferencias de gasto.

COMPRENDE LA RESPUESTA

¿Cómo se calcula?

Ambos escenarios usan el mismo presupuesto de vivienda e invierten a fin de mes la diferencia a favor del más barato. El inquilino invierte inicialmente la entrada y los gastos de compra evitados. Cada comparación anual descuenta los gastos de venta. Los rendimientos y crecimientos son supuestos, no garantías. Excluye deducciones fiscales, impuestos sobre inversiones y PMI automático; incluye el seguro estimado en los gastos anuales de propiedad.

Comparación del patrimonio neto al cierre del añoPatrimonio del propietario = venta neta − hipoteca pendiente + ahorro invertido; patrimonio del inquilino = inversión inicial acumulada + ahorro mensual invertido

Ejemplo práctico

Compara durante 10 años una vivienda de 400.000, entrada de 80.000 y alquiler mensual de 2.200. Cambia los supuestos de crecimiento e inversión para comprobar la sensibilidad.

Resultado calculado

Precio de la viviendaEscenarioRespuesta calculada
320,0001$103,474.27
400,0002$59,640.04
480,0003$15,805.81

Supuestos, interpretación y errores frecuentes

Supuestos del cálculo

  • Ambos escenarios tienen el mismo presupuesto mensual de vivienda e invierten el ahorro a fin de mes.
  • El inquilino invierte al inicio la entrada y los gastos de compra evitados.
  • El crecimiento y rendimiento anual se suponen constantes; excluye ventajas fiscales, impuestos de inversión y PMI automático.

Cómo interpretar el resultado

  • Cada año compara las inversiones del inquilino con el patrimonio del propietario tras gastos de venta más sus inversiones.
  • Una diferencia positiva de patrimonio de compra menos alquiler favorece comprar según los supuestos elegidos.
  • El primer año favorable no garantiza que comprar siga por delante.

Errores comunes que debes evitar

  • Comparar únicamente la cuota hipotecaria con el alquiler.
  • Tratar la apreciación o rentabilidad supuestas como garantizadas.
  • Omitir mantenimiento, seguros o gastos de transacción.